lunes, 6 de diciembre de 2010

Ojo de gato 15 - 06 - 09

Los signos de los últimos tiempos se hacen evidentes.

Vivimos una cultura donde no podemos darnos ya el lujo de ignorar a la naturaleza como hasta hace poco tiempo se hacía.

Los árboles estaban ahí, las plantas seguían creciendo, los animales eran raras curiosidades de circos o zoológicos cuando no mascotas o socios (sin goce de vacaciones, seguro social, prestaciones superiores a las de ley, reparto de utilidades y un sin fin de etcéteras, sin olvidar el latente estado de esclavitud) en diferentes actividades del campo y la ciudad.

Nadie pensaba en la extinción de especies, ¡de verdad!, yo no tuve nada que ver con el último Pájaro Dodó, o con los Mamuts, o con los Mogwai (porque me gustaría creer que existieron), ellos fueron extinguiéndose solos.

Sin embargo, es momento de entrar en acción, es hora de comenzar a hacer algo. Por eso hay que apoyar las marchas para ayudar al medio ambiente, no importa que se tengan que desviar automóviles y que esto provoque mayor emisión de gases contaminantes al alargar las rutas de traslado buscando evadir las manifestaciones y generando ruido de claxón, así como estress provocados por la desesperación de la gente al no poder transitar de la manera más fácil.

Formemos frentes a favor de salvar a los osos polares, las focas, los pingüinos y demás especies graciosas y raras que tan bonitas películas nos han dejado últimamente. Si ves a un oso polar con cara de extraviado cerca de tu casa, ofrécele casa, comida y sustento, y de paso unos hielitos. Si ves una foca merodeando tu bote de basura, no le enseñes a tocar chicharras para hacer el deleite de tus amigos en las fiestas infantiles, dale un pescado sin necesidad de trucos y si ves un pingüino no se lo presentes al oso, contrario a lo que la tele (hace rato no le daba su crédito) presenta, ni se conocen, así que no sabemos cómo se vayan a llevar.

Ahora que si quieres hacer otras cosas por el medio ambiente, sé creativo, haz como la gente que encierra sus arbolitos para que no se los vayan a robar, recuerda que son muy pocos y todo mundo estará deseoso de tener uno cerca, no escatimes en su cuidado, protección y encierro para tu propio beneficio, así cuando te mudes de casa podrás llevarlo contigo y crear un habitat que te seguirá a todas partes.

Saludos hermanos cuidamundos.


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