domingo, 26 de diciembre de 2010

Ojo de gato 22 - 06 - 09

El desempleo es cada vez más evidente, la gente debe buscar formas nuevas de ganar dinero o por lo menos de no perder el poco que tiene.

Pintar topes no fue precisamente algo redituable, por desgracia aquellos que con tanta gracia y habilidad nos indicaban con rayas blancas y amarillas donde frenar el auto se cansaron de estar todo un día pinte y pinte el mismo tope sin conseguir ni una moneda para la pintura (si es que era pintura) que usaban en su labor. Lo malo de esto es que ya no es tan sencillo distinguir los topes, y menos en calles que no conoces, donde te enteras que hay uno hasta que te gritan "aguas!!!" o tu auto medio vuela, medio se raspa de abajo...

Cargar bolsas en el mercado a las señoras, ancianas o señores flojos, tampoco es ya negocio... casi nadie compra en cantidades grandes y la mayoría se van surtiendo de lo que necesitan, sería ridículo decirle a una anciana, "¿le cargo la cebolla y los tres jitomates?".

Menos factible es aún ir de casa en casa con tijeras de podador en la mano y preguntando si les cortas el pasto, primero porque casi nadie tiene ya pasto... (léase ojo de gato anterior) y segundo porque a cómo están las cosas de paranoia en la actualidad, bien te iría si no llaman a la patrulla para que te lleven por acosar tocando a la puerta con arma blanca en mano.

Ante esto, hay dos posibles escenarios. El primero es el altruismo, hacer cosas sin pensar en el cochino y sucio dinero, total, ese va y viene, y "no es la vida, por lo menos no la mía" (famosa canción ranchera que de seguro hizo millonario a quien la compuso), la primera imagen nos ejemplifica muy bien lo que es una labor que piensa tan sólo en el beneficio del otro sin cobrar un solo peso... confieso que más de una vez he pensado llegar a un lugar que tenga un letrero de estos, cargando un neumático y pedir servicio completo, y más aquí que es en serio...

El segundo escenario es rentar lo que sea posible, hasta tu propio teléfono personal, es cosa de anunciarlo bien, no faltará el despistado que ande por la calle sin crédito o pila y necesite enviar un mensaje o hacer una llamadita, así que no está de más rentarle el celular, no?

Nota: Gracias a mi hermosa Vonn por la primera imagen de este ojo de gato. Beso cariñoso.

Siguen siendo bienvenidos en el cubil de la incultura, pasen a ver al minino.



lunes, 6 de diciembre de 2010

Ojo de gato 15 - 06 - 09

Los signos de los últimos tiempos se hacen evidentes.

Vivimos una cultura donde no podemos darnos ya el lujo de ignorar a la naturaleza como hasta hace poco tiempo se hacía.

Los árboles estaban ahí, las plantas seguían creciendo, los animales eran raras curiosidades de circos o zoológicos cuando no mascotas o socios (sin goce de vacaciones, seguro social, prestaciones superiores a las de ley, reparto de utilidades y un sin fin de etcéteras, sin olvidar el latente estado de esclavitud) en diferentes actividades del campo y la ciudad.

Nadie pensaba en la extinción de especies, ¡de verdad!, yo no tuve nada que ver con el último Pájaro Dodó, o con los Mamuts, o con los Mogwai (porque me gustaría creer que existieron), ellos fueron extinguiéndose solos.

Sin embargo, es momento de entrar en acción, es hora de comenzar a hacer algo. Por eso hay que apoyar las marchas para ayudar al medio ambiente, no importa que se tengan que desviar automóviles y que esto provoque mayor emisión de gases contaminantes al alargar las rutas de traslado buscando evadir las manifestaciones y generando ruido de claxón, así como estress provocados por la desesperación de la gente al no poder transitar de la manera más fácil.

Formemos frentes a favor de salvar a los osos polares, las focas, los pingüinos y demás especies graciosas y raras que tan bonitas películas nos han dejado últimamente. Si ves a un oso polar con cara de extraviado cerca de tu casa, ofrécele casa, comida y sustento, y de paso unos hielitos. Si ves una foca merodeando tu bote de basura, no le enseñes a tocar chicharras para hacer el deleite de tus amigos en las fiestas infantiles, dale un pescado sin necesidad de trucos y si ves un pingüino no se lo presentes al oso, contrario a lo que la tele (hace rato no le daba su crédito) presenta, ni se conocen, así que no sabemos cómo se vayan a llevar.

Ahora que si quieres hacer otras cosas por el medio ambiente, sé creativo, haz como la gente que encierra sus arbolitos para que no se los vayan a robar, recuerda que son muy pocos y todo mundo estará deseoso de tener uno cerca, no escatimes en su cuidado, protección y encierro para tu propio beneficio, así cuando te mudes de casa podrás llevarlo contigo y crear un habitat que te seguirá a todas partes.

Saludos hermanos cuidamundos.